Hola.
Otro viernes. Hoy saqué mi Bianchi Aria blanca al sol. Inflé las ruedas, engrasé la cadena. Metí a Pu en la mochila morada y partimos hacia Jönåker. Él iba sentado atrás, con las orejas al viento, como si siempre hubiera sido así. Quizás lo era. Los perros saben esas cosas. Aire de junio. Velocidad. Silencio, salvo el del viento…
