Viernes otra vez.

Hoy saqué mi Bianchi Aria blanca al sol. Inflé las ruedas, engrasé la cadena. Metí a Pu en la mochila morada y luego partimos hacia Jönåker.

Se sentó allí atrás, con las orejas al viento, como si siempre hubiera sido así. Quizás lo era. Los perros lo saben.

Aire de junio. Velocidad. Silencio, salvo el del viento y el sonido de las ruedas sobre el asfalto.

He estado esperando esto con muchísimas ganas.

No busco nada en particular, solo esto. Seguir adelante sin un objetivo definido. La bicicleta, el perro, el camino. No hace falta nada más para que sea suficiente.

¿Qué es lo que anhelas hoy?

Besos por delante, María

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