Salvemos el patrimonio cultural: Valhallabadet en Gotemburgo.

Valhallabadet: un pedazo de historia viva que corre peligro de desaparecer.

Salva Valhallabadet: cuando la belleza pasa a un segundo plano.

Hay lugares que son más que simples edificios.

Lugares donde la forma, la luz y la materia se encuentran y se convierten en algo que se siente.

Valhallabadet, en Gotemburgo, es uno de esos lugares.

Inaugurada en 1956, en plena época en que la arquitectura debía adquirir profundidad y expresividad, se creó una casa de baños que no solo era funcional, sino que también invitaba a la experiencia. Aquí se aprecia un cuidado exquisito por los detalles, las proporciones y la armonía del conjunto. Un espacio donde el cuerpo se mueve, pero donde la vista también puede descansar.

Y, sin embargo, ahora se enfrenta a la amenaza de demolición.

Forma, función y algo más.

Valhallabadet es un claro ejemplo de cómo la arquitectura trasciende su función.

  • Las líneas están bien pensadas
  • Se permite que la luz juegue sobre las superficies del agua y las paredes.
  • Los materiales se eligen para que duren y para que se sientan bien.

No está sobrecargado de trabajo.

No está de moda.

Sin tiempo.

Una habitación donde la estética y la funcionalidad interactúan, sin competir entre sí.

Un oficio que ya no fabricamos

Lo que hace que Valhallabadet sea único no es solo su antigüedad.

Así es como se hace.

El mosaico.

Las superficies.

Los detalles que no deberían estar ahí, pero que están ahí de todos modos.

Es una construcción que llevó tiempo.

¿Quién tuvo que tomar asiento?.

Lo cual no se optimizó.

Hoy en día, solemos construir de forma más rápida, sencilla y estandarizada.

Hace que los lugares sean efectivos, pero rara vez memorables.

¿Qué sucede cuando destruimos lo bello?

Demoler Valhallabadet no se trata solo de reemplazar lo viejo por lo nuevo.

Se trata de perder:

  • una identidad arquitectónica
  • una sensación de lugar
  • una expresión que no se puede recrear

Porque este tipo de belleza no se puede copiar después.

Debe permanecer así.

Preservar es también crear

En un momento en que hablamos de sostenibilidad, también deberíamos hablar de sostenibilidad estética.

Preservar no es quedarse quieto.

Se trata de valorar lo que ya está pensado, construido y amado.

La piscina de Valhalla puede ser renovada.

Puede desarrollarse.

Puede seguir siendo un lugar donde tanto el cuerpo como la mente tengan espacio.

Una pregunta tranquila

Cuando elegimos rechazar lo que es bello –

¿Qué elegimos en su lugar?

¡Sábado genial! ✨

Forma. Sensación. Lo que perdura.

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